Las empresas modernas se están viendo afectadas por el fenómeno del Ciber Riesgo. El auge de internet, y el desarrollo tecnológico de los últimos años han dado lugar a toda una industria delictiva en torno a la ciber delincuencia, que hacía necesario que el sector asegurador crease un producto a la medida de los tiempos actuales. Dicho producto es el Seguro de Ciber Riesgo o Ciberseguro.

La palabra Ciber Riesgo pese a que puede sonar algo “peliculera”, en realidad hace referencia al conjunto de los llamados riesgos cibernéticos. Estos riesgos vienen derivados de la práctica habitual de las empresas de estar conectadas a internet. A veces, incluso, utilizan este medio para mover información confidencial.

Hoy en día es frecuente que los datos se almacenen en la nube, y el robo de éstos origina pérdidas económicas millonarias. El comercio electrónico, la banca online, la computación en la nube o el intercambio de información con la administración pública, es irresistible para los ciber-delincuentes.

El cibercrimen se manifiesta de las formas más variopintas: robos de información, sabotaje, fraude, delitos contra la intimidad, pérdida de reputación, espionaje industrial…. la lista es interminable.

El Ciber Riesgo: un problema GLOBAL

Y además, a esto se une la cada vez mayor dependencia de las empresas de sus operaciones con las tecnologías de la información. Si tenemos en cuenta que el tejido productivo español se basa fundamentalmente en la PYME, podemos deducir fácilmente que la mayoría de las empresas de nuestro país no disponen de la infraestructura de gestión de riesgos necesaria para combatir esas amenazas. Esto cambiará en los próximos años, ya que gobiernos e instituciones son cada vez más conscientes del impacto que este problema tiene en la economía. Las amenazas son impredecibles, e incluso muchas veces invisibles.

De hecho, España corre un grave riesgo de quedarse atrás en la carrera de la ciberseguridad, y los datos están ahí: está tremendamente lejos de destinal a este tema los 1000 millones de euros anuales que destina, por ejemplo, Francia. Mientras, países de referencia como EEUU ya consideran el cibercrimen como una de las principales amenazas para su país.